miércoles, 25 de noviembre de 2015

Los humanos de Atapuerca eran más corpulentos que los neandertales, pero con menor cerebro


Con 1,63 metros de estatura media y una masa corporal de unos 69 kilos, los humanos de la Sima de los Huesos (Atapuerca, Burgos), de hace unos 430.000 años, eran más corpulentos que los posteriores neandertales. Un hombre de esa colección de fósiles es especialmente grande, superando los 90 kilos. En general, eran de cuerpo notablemente ancho y musculoso. Sin embargo, su masa cerebral era inferior a la del neandertal, algo que tiene importantes implicaciones en la evolución de este órgano clave en la especie humana. Esa impresionante colección de restos de la Sima de los Huesos ha permitido a los científicos describir ahora, por primera vez con precisión, la morfología corporal de aquellos individuos, cuyos restos se acumularon en el fondo de una cueva burgalesa por causas aún por determinar, aunque los investigadores sospechan que pudo ser un acto intencionado de sus congéneres.

Los tesoros de Atapuerca

La gran concentración de fósiles humanos hallados en Atapuerca sitúa al yacimiento de la sierra burgalesa entre los más ricos del planeta. Acoge restos de una gran variedad de especies de homínidos, al menos una de ellas, el 'Homo antecessor', única de este enclave. Además, se ha encontrado un diente de hace 1,3 millones de años que, según todos los indicios, perteneció a uno de los primeros europeos de la historia.

Atapuerca es una pequeña sierra que se extiende de noroeste a sudeste en el valle del río Arlanzón, apenas 15 kilómetros al este de la ciudad de Burgos. Los pueblos más cercanos son Ibeas de Juarros, a unos 4 kilómetros al Suroeste, y Atapuerca, justo en la falda noreste de la Sierra y que le da nombre. Como ocurre con frecuencia con los yacimientos prehistóricos, el descubrimiento de lo que hoy se conoce como Atapuerca se debió al azar. En este caso, gracias a la construcción, en 1901, de un ferrocarril minero, que suministró carbón y mineral de hierro a las primeras siderurgias vascas, y cuyas obras dejarían visible los yacimientos que hoy conocemos.
Si bien desde 1910 se vienen realizando importantes descubrimientos arqueológicos, no fue hasta 1992 cuando Atapuerca comenzaría a adquirir la fama por la que se la conoce en la actualidad. En aquel año se encontrarían, en la conocida como Sima de los Huesos, diversos restos de un valor incalculable, entre ellos, el primer cráneo completo del Pleistoceno Medio (hace 780.000 años y 127.000 años), el más entero y mejor conservado de todos los hallados en el mundo, perteneciente a un niño de apenas catorce años. 

miércoles, 18 de noviembre de 2015

La capacidad auditiva de los homínidos africanos ayuda a entender el origen del habla.

Para comunicarse hablando como hacen los humanos hacen falta tanto la capacidad de articular una amplia gama de sonidos diferentes como capacidad para oírlos, es decir, una alta sensibilidad adaptada a un rango amplio de frecuencias. Pero, ¿Cuándo surgió esta habilidad en la evolución? ¿Cuándo empezaron los humanos a tener un mejor oído que los chimpancés? Un equipo científico internacional ha investigado la percepción auditiva que tendrían dos especies de homínidos de hace en torno a dos millones de años, cuyos fósiles se descubrieron en Sudáfrica, y concluyen que, aunque sus habilidades auditivas serían parecidas a las de los chimpancés, ya mostraban ligeros cambios en la dirección de lo que sería más tarde el fino oído de los humanos.

“Este resultado nos ayuda a entender cómo se originó el habla”, señala el paleontólogo Ignacio Martínez, profesor de la Universidad de Alcalá de Henares. Además, esos cambios aportan un dato más de lo que significa la adaptación al medio: el patrón auditivo de los chimpancés es idóneo para comunicarse en el bosque, mientras que el oído de aquellos homínidos ya apuntaba hacia la vida en el espacio abierto de la sabana.
 Para comunicarse hablando como hacen los humanos hacen falta tanto la capacidad de articular una amplia gama de sonidos diferentes como capacidad para oírlos, es decir, una alta sensibilidad adaptada a un rango amplio de frecuencias. Pero, ¿Cuándo surgió esta habilidad en la evolución? ¿Cuándo empezaron los humanos a tener un mejor oído que los chimpancés? Un equipo científico internacional ha investigado la percepción auditiva que tendrían dos especies de homínidos de hace en torno a dos millones de años, cuyos fósiles se descubrieron en Sudáfrica, y concluyen que, aunque sus habilidades auditivas serían parecidas a las de los chimpancés, ya mostraban ligeros cambios en la dirección de lo que sería más tarde el fino oído de los humanos.

“Este resultado nos ayuda a entender cómo se originó el habla”, señala el paleontólogo Ignacio Martínez, profesor de la Universidad de Alcalá de Henares. Además, esos cambios aportan un dato más de lo que significa la adaptación al medio: el patrón auditivo de los chimpancés es idóneo para comunicarse en el bosque, mientras que el oído de aquellos homínidos ya apuntaba hacia la vida en el espacio abierto de la sabana.




Descubiertos en Atapuerca nuevos restos de cráneos de homínidos de hace más de 400.000 años

El equipo de investigación de Atapuerca ha localizado en la campaña de excavación de este verano -finalizada este martes después de 40 días- varios restos de un cráneo de homínido hallado en la Sima de los Huesos y cuya antigüedad se estima en unos 430.000 años.
Uno de los tres directores de las excavaciones, Juan Luis Arsuaga, ha explicado que algunos de los restos servirán para completar los 17 cráneos ya conocidos, mientras que otros constituirán el comienzo de un nuevo cráneo, "desconocido" hasta la fecha. Se trata de un fragmento "bastante grande" del frontal de un cráneo, que no coincide con ninguno de los cráneos ya reconstruidos, según ha explicado Arsuaga, y que deberá ser estudiado con detenimiento.
En la Sima de los Huesos, donde se excava de forma sistemática desde 1984, se han recuperado hasta ahora unos 7.000 fósiles humanos de prácticamente todas las partes del esqueleto, que pertenecieron al menos a veintiocho individuos de ambos sexos y distintas edades.
En el balance de la campaña de este verano, en la que han participado cerca de doscientos investigadores, los tres directores de Atapuerca han destacado la inminente apertura de una nueva etapa en los yacimientos, cuya riqueza hace pensar en trabajo para "varias generaciones de científicos", ha afirmado otro de los directores, Eudald Carbonell.
En su opinión, "esto acaba de empezar pese a llevar casi cuarenta años trabajando en Atapuerca", porque tras esta campaña se puede confirmar que "lo viejo continúa y además emerge lo nuevo".


Yacimientos de atapuerca




miércoles, 11 de noviembre de 2015

Identifican por primera vez a un homínido de Atapuerca con un molar extra

La revista HOMO-Journal of Comparativa Human Biology recoge un artículo sobre la localización de un individuo en la cueva ‘El Mirador’ de Atapuerca con un cuarto molar. Se trata de un hombre, de unos 40 años de edad, y cuyos restos tienen una antigüedad de entre 4.760 y 4.200 años, que además presentaba importantes enfermedades bucodentales. Estamos ante la primera ocasión en la que se publica en una revista científico la existencia de este fenómeno en un homínido de poblaciones antiguas, pero también es el primer caso identificado en Atapuerca.

La investigación es fruto de un trabajo llevado a cabo en colaboración entre el IPHES (Institut Catalá de Paleoecologia Humana i Evolució Social), la URV (Universitat Rovira i Virgili de Tarragona) e investigadores de la Facultad de Odontología de la Universidad Internacional de Cataluña (UIC). Marina Lozano, investigadora del IPHES y profesora de la URV, una de las firmantes del artículo, asegura que “en el caso de poblaciones arqueológicas hay muy pocos ejemplos estudiados y publicados de molares supernumerarios. Por lo tanto, es una novedad”.


Por muchos años la mayoría de investigadores concibieron el poblamiento europeo como un hecho muy posterior en comparación a otros sitios del planeta, pero fue el descubrimiento de ciertos fósiles en la Sierra de Atapuerca, España, lo que nos hizo dar un giro de 360 grados y reformular todos los planteamientos de nuevo. La Sierra de Atapuerca, se convirtió en un importante conjunto de yacimientos arqueológicos clave para el entendimiento de la evolución humana en esta parte del globo, con el impresionante descubrimiento, en el yacimiento de La Gran Dolina, de restos fósiles humanos de aproximadamente más de 780.000 años de antigüedad, identificados como pertenecientes a una nueva especie, Homo antecesor, que constituyen el hallazgo de los restos fósiles humanos más antiguos conocidos de Europa.